Las bacterias escocesas convertirán las botellas de plástico en un sabor a vainilla muy buscado
La solución al problema de los desechos plásticos va en tres direcciones: el plástico se puede degradar rápidamente, aprender a reciclarlo de manera eficiente o extraer sustancias útiles de los polímeros.
Los científicos de la Universidad de Edimburgo en Escocia tomaron la tercera ruta y desarrollaron un tipo especial de bacteria, E. Coli. Esta creación de la biología sintética convierte los productos reciclados de PET en un sabor a vainilla muy buscado.
El volumen total de productos PET en el mundo alcanza los 50 millones de toneladas, que se convierten automáticamente en basura. Si solo nos ocupamos de su procesamiento directo, creamos material para productos nuevos a partir de productos usados, nada cambiará fundamentalmente. Los científicos escoceses han propuesto convertir el plástico en una fuente de nuevas materias primas. Para hacer esto, primero eliminaron uno de los componentes del PET, llamado ácido tereftálico.
Se necesitó mucho esfuerzo para modificar las bacterias para asegurar que las reacciones químicas durante la absorción del ácido tereftálico se desarrollaran con la precisión requerida. Como resultado, lograron lograr la conversión del 79% del material de partida en vainillina pura. No solo es un componente alimenticio, sino también un valioso químico industrial que se encuentra en herbicidas, pinturas, cosméticos, productos de limpieza, antiespumantes, etc. La necesidad de vainillina se mide en decenas de miles de toneladas por año, por lo que el plástico puede ser una fuente conveniente de esta sustancia.
