Los robots humanoides de Fourier resultaron no ser muy buenos bailarines
Fourier presentó un vídeo de un “baile” realizado por sus robots GR-1. La coreografía claramente no está a la altura y la demostración de las capacidades de los robots también deja mucho que desear. No hubo ningún avance, como admiten los representantes de la propia empresa; en lugar de un producto comercial completo, el resultado fue una plataforma bastante tosca que requiere mejoras.
Los robots GR-1 se posicionan como cuidadores o asistentes personales de personas con discapacidad. Para estos dispositivos es importante tener cualidades de fuerza, la capacidad de sostener a su usuario, levantarlo y servirle de apoyo al caminar. Por lo tanto, el diseño del GR-1 tiene “caderas” deliberadamente anchas y masivas, un centro de gravedad bajo y manipuladores desarrollados.

Se afirma que un robot de 55 kilogramos podrá levantar un peso similar. ¿Pero lo sostendrá o lo dejará caer? A juzgar por el vídeo, la arquitectura del robot implica muchos grados de libertad para diferentes nodos, pero en cambio los GR-1 se mueven como muñecos de madera contrachapada. No tienen nada que ver con los trucos de los robots de Boston Dynamics, pero fueron creados solo para hacer trucos: no son capaces de realizar un trabajo útil.
Quizás haya un cambio cuando los GR-1 lleguen a los laboratorios de investigación donde se los espera. Por el momento, no se trata tanto de robots como de plataformas programables por hardware que necesitan “cerebros”. Es posible que, tras una formación específica, encuentren aplicaciones útiles en diversos campos.
