Revelación inesperada: Astronauta de Apolo 17 informa de presencia de objeto misterioso en órbita lunar”

El programa espacial temprano contó con la participación de una persona que no permaneció en silencio: Joanne Donaldson, una joven ingeniera biomédica en la NASA en 1972 durante la misión lunar Apollo 17. El trabajo de Donaldson consistía en monitorear los signos vitales de los astronautas y observar su recuperación antes y después del vuelo. Rod Evens estaba a cargo del Módulo de Comando mientras que Eugene Cernan y Harrison Smith estaban en la superficie lunar.

Durante la misión, cuando el Módulo de Comando orbitaba la Luna, parte de su órbita lo llevaría detrás del satélite, lo que se denomina “pérdida de señal” para el Control de Misión. En uno de estos momentos, Ron salió de detrás de la Luna, informó al Control de Misión y Jane, desde el LEM, le preguntó: “Oye Ron, ¿no estás solo ahí arriba sin nosotros, verdad?” A lo que Ron respondió: “No, tengo compañía”. Este comentario inesperado implicaba la presencia de algo más junto a él en el espacio.

La reacción inicial del Control de Misión fue de incredulidad, creyendo que podría tratarse de una broma. Sin embargo, Ron afirmó que no se trataba de un chiste, describiendo un objeto volador que orbitaba en formación con él alrededor de la Luna. Calculó que este objeto había estado en formación con él durante aproximadamente 5 a 5.5 órbitas lunares. Sin embargo, en la narrativa pública, nada fuera de lo común había sucedido.

En el momento exacto en que el astronauta Ron Evans informó que no estaba solo, los funcionarios de la NASA desconectaron la transmisión pública para los medios. Al día siguiente, se ordenó una conferencia telefónica para todos los involucrados en el incidente, instruyéndoles que continuaran con la misión como si nada hubiera sucedido y que no discutieran esta anomalía con nadie fuera de su comando.

Después de que la tripulación de Apollo 17 amerizara en el Océano Pacífico, Joanne Donaldson examinó a Evans como parte del procedimiento de recuperación post-misión. Durante este examen, Evans compartió sus observaciones sobre lo que había visto en órbita alrededor de la Luna, describiendo un objeto cilíndrico de aproximadamente 40 a 45 pies de largo, en forma de cigarro. Afirmó que no era algo creado por nosotros, implicando que era de origen desconocido.

Este incidente plantea interrogantes sobre la veracidad de la información que se comparte públicamente acerca de las misiones espaciales. Los astronautas, en su papel de exploradores del espacio, podrían estar restringidos para compartir lo que realmente han presenciado. Aunque se confía en ellos para informar sobre lo que ven en el espacio, ¿podría existir una censura por parte de la NASA para mantener ciertos descubrimientos en secreto? Las declaraciones abiertas de varios astronautas sobre avistamientos de OVNIs podrían indicar una historia diferente a la que se ha compartido públicamente.

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