EE. UU. investiga más de 500 informes de OVNIs: Aumenta la incertidumbre sobre los Fenómenos Aéreos no Identificados
El gobierno de Estados Unidos ha aumentado significativamente su examen de fenómenos aéreos no identificados (UAP, por sus siglas en inglés), triplicando el número de informes en comparación con 2021. Un reciente informe del Director de Inteligencia Nacional (DNI) reveló que desde junio de 2021 se han registrado 247 nuevos avistamientos, sumando un total de 510 informes tras desenterrar otros 119 de registros antiguos.
Drones, Globos y “Desorden Aéreo”: Explicaciones Comunes
De los nuevos informes, aproximadamente 200 han sido atribuidos a causas mundanas como drones, globos o fenómenos naturales como aves y condiciones meteorológicas. Sin embargo, cientos de avistamientos siguen sin explicación, lo que ha llevado al Pentágono, las agencias de inteligencia estadounidenses y la NASA a intensificar sus investigaciones.
El informe subraya que los UAP representan un riesgo significativo para la seguridad aérea y podrían indicar capacidades de espionaje avanzadas de países rivales. “Los UAP siguen representando un peligro para la seguridad de los vuelos y representan una posible amenaza de recopilación por parte del adversario”, menciona el documento, destacando la necesidad de un análisis más profundo de aquellos avistamientos con características de vuelo inusuales.
Investigación y Transparencia
La comunidad militar y de inteligencia ha enfrentado años de presión por parte del Congreso para abordar seriamente los informes de UAP. En 2020, el Pentágono publicó un vídeo tomado por pilotos de la marina que mostraba objetos realizando maniobras a velocidades increíbles y desapareciendo misteriosamente, aumentando la urgencia de estas investigaciones.
El portavoz del Pentágono, Pat Ryder, aseguró: “Nos tomamos en serio los informes de incursiones en nuestro espacio, tierra, mar o aire designados y examinamos cada uno de ellos”. Este compromiso con la transparencia y la seguridad refleja la creciente preocupación sobre la naturaleza y origen de estos fenómenos.
A medida que aumentan los informes de UAP, el gobierno de EE. UU. continúa enfrentándose a un misterio que desafía explicaciones sencillas. Aunque muchos avistamientos pueden atribuirse a causas naturales o tecnológicas conocidas, la persistente incertidumbre sobre algunos casos destaca la necesidad de una investigación continua y rigurosa. En un mundo donde la seguridad y la vigilancia son cruciales, entender los UAP es más importante que nunca para prevenir posibles amenazas y garantizar la seguridad nacional.
