Descubrimiento revolucionario: Analizan por primera vez las atmósferas matutina y vespertina de un exoplaneta
En un hito sin precedentes, los científicos han logrado medir las atmósferas de las zonas “matutina” y “vespertina” de un exoplaneta bloqueado por mareas, WASP-39 b, situado a 700 años luz de la Tierra. Este avance abre nuevas puertas en la comprensión de los exoplanetas y su dinámica atmosférica.
Un Exoplaneta con Día y Noche Eternos
A diferencia de los planetas en nuestro sistema solar, algunos planetas distantes completan una órbita alrededor de su estrella y una rotación diaria en el mismo tiempo. Este fenómeno crea mitades perpetuamente iluminadas y oscuras en el planeta. WASP-39 b es uno de estos planetas, y los científicos han aprovechado esta característica para estudiar la convergencia de sus mitades diurnas y nocturnas.
Observaciones del Telescopio James Webb
El telescopio espacial James Webb (JWST), lanzado en diciembre de 2021, ha proporcionado datos cruciales sobre WASP-39 b. Los astrónomos han especulado durante mucho tiempo sobre las condiciones en exoplanetas lejanos, y este descubrimiento representa un gran paso hacia la confirmación de sus teorías.
El Estudio de WASP-39 b
WASP-39 b, descubierto en 2011, ha sido objeto de numerosas investigaciones. El reciente estudio, publicado en la revista Nature, combina varias técnicas de observación para ofrecer una imagen completa del planeta. La investigación ha revelado diferencias significativas entre las atmósferas de las zonas matutina y vespertina, desafiando la suposición de una atmósfera homogénea.
Datos Atmósfericos Precisos
El análisis atmosférico de WASP-39 b ha identificado la presencia de dióxido de azufre, un descubrimiento que llevó a la Unión Astronómica Internacional a designar al planeta como “Bocaprins”. Este gigante gaseoso es 1,27 veces el tamaño de Júpiter, pero solo tiene 0,28 veces su masa. Su proximidad a su estrella hace que el lado diurno alcance temperaturas abrasadoras de 1000 grados Celsius.
Diferencias Térmicas Entre las Zonas Matutina y Vespertina
El estudio ha revelado que la zona matutina es significativamente más fría (600 °C) que la vespertina (800 °C). Esta diferencia se debe a un viento unidireccional que sopla a lo largo del ecuador, transportando aire frío del lado nocturno hacia la zona matutina y aire caliente del lado diurno hacia la vespertina. Además, la zona matutina presenta una mayor cobertura de nubes, influenciada por la temperatura.
Metodología Innovadora
Los científicos utilizaron nuevos enfoques para medir la luz emitida por el planeta cuando pasa frente a su estrella. El JWST mide la luz desde los bordes del disco del planeta, observando las zonas matutina y vespertina. Esta técnica ha permitido obtener datos precisos sobre las condiciones atmosféricas en diferentes partes del planeta.
Futuras Investigaciones
El equipo de investigación, liderado por el Dr. James Kirk del Imperial College de Londres, planea continuar enfocándose en WASP-39 b, explorando otras longitudes de onda de luz. La precisión del JWST abre nuevas posibilidades para estudiar la circulación atmosférica de exoplanetas que antes eran inaccesibles.
“Ahora hemos demostrado la viabilidad de este método con el JWST, y la precisión del JWST es tan inmensa que realmente abre una nueva vía para comprender y medir la circulación atmosférica de los exoplanetas a los que anteriormente éramos en gran medida insensibles”, afirmó el Dr. Kirk. Una vez que se comprenda bien WASP-39 b, el equipo aplicará su método a otros exoplanetas, investigando sus diferentes temperaturas, masas y radios.
Conclusión: Un Avance en la Exploración de Exoplanetas
El estudio reciente sobre WASP-39 b marca un avance significativo en la exploración de exoplanetas y su dinámica atmosférica. Gracias a las capacidades del telescopio James Webb y las innovadoras técnicas de observación, los científicos están un paso más cerca de desentrañar los misterios de los mundos más allá de nuestro sistema solar. El artículo del equipo, “Terminadores inhomogéneos en el exoplaneta WASP-39 b”, publicado en Nature el 15 de julio de 2024, promete ser un punto de referencia en futuras investigaciones astronómicas.