Ex empleado del Pentágono revela impactantes detalles sobre OVNIs: Y refuerza la teoría de que los OVNIs/UAP tienen tecnología antigravedad
El exespecialista en OVNIs del Pentágono asegura que los objetos voladores no identificados superan las leyes de la física utilizando tecnología antigravedad, lo que les permite alcanzar velocidades y aceleraciones imposibles para la ciencia humana.
Lue Elizondo, exveterano de guerra y exagente del servicio secreto del Pentágono, ha generado controversia con sus revelaciones sobre el fenómeno de los OVNIs en su nuevo libro “Inminente: Dentro de la búsqueda de OVNIs por parte del Pentágono”. Elizondo, quien durante años dirigió investigaciones confidenciales sobre avistamientos de objetos voladores no identificados, asegura que estos misteriosos vehículos pueden desactivar la gravedad terrestre, lo que les permite moverse de formas imposibles para cualquier tecnología humana conocida.
La Carrera de Luis Elizondo y su Misión en el Pentágono
Con más de dos décadas de experiencia en el servicio militar y en operaciones de inteligencia, Lue Elizondo ha sido una figura clave en la investigación de fenómenos aéreos no identificados (UAPs, por sus siglas en inglés). Formó parte del programa secreto del Pentágono Advanced Aerospace Threat Identification Program (AATIP), cuyo objetivo era investigar y analizar informes sobre OVNIs.
En su libro, Elizondo detalla sus experiencias como parte de AATIP y revela información confidencial que ha desconcertado tanto a la comunidad científica como a los gobiernos. Según sus declaraciones, las capacidades de los OVNIs que han sido observados son tan avanzadas que desafían las leyes de la física tal como las conocemos.
Tecnología Antigravedad: ¿Realidad o Ciencia Ficción?
Uno de los aspectos más sorprendentes de las afirmaciones de Elizondo es la capacidad de los OVNIs para desactivar la gravedad de la Tierra, lo que les permite realizar maniobras a velocidades extremas y cambiar de dirección de manera abrupta, sin perder estabilidad ni afectar a su estructura. En palabras del propio Elizondo, estas naves parecen “romper” las leyes de la física, superando los límites de nuestra comprensión actual sobre el movimiento y la energía.
Elizondo afirma que durante casi todas las observaciones serias de OVNIs realizadas por el Pentágono, se ha observado que estos objetos muestran una tecnología antigravedad que les permite desafiar las limitaciones impuestas por la gravedad terrestre. Estas naves pueden acelerar y desacelerar en un abrir y cerrar de ojos, desplazarse a velocidades hipersónicas y realizar maniobras que pondrían en riesgo cualquier avión convencional.
El exinvestigador explica que los OVNIs parecen tener la capacidad de generar su propio campo gravitacional, lo que les permite navegar por el espacio y la atmósfera sin verse afectados por las fuerzas físicas que limitan las aeronaves humanas. Esto significaría que su tecnología no solo es superior, sino que también está fuera del alcance de cualquier nación o entidad conocida en la Tierra.
Las Observaciones y Evidencias Recogidas
Elizondo destaca que, aunque muchos informes sobre OVNIs han sido desestimados como simples fenómenos meteorológicos o errores de percepción, hay un número considerable de avistamientos bien documentados y que incluyen imágenes de radar, testimonios de pilotos y personal militar que describen estas maniobras imposibles. Estos testimonios se han convertido en la base de las investigaciones oficiales del Pentágono sobre los OVNIs.
En su libro, Elizondo describe incidentes en los que las aeronaves militares de Estados Unidos se encontraron con estos objetos voladores y quedaron completamente desconcertadas por sus capacidades. En algunos casos, los pilotos militares reportaron que los OVNIs no solo evitaban ser interceptados, sino que también parecían interactuar con sus sistemas de vuelo, apagando temporalmente los controles de las aeronaves.
Uno de los episodios más desconcertantes que detalla en su libro ocurrió durante una operación militar en el Océano Pacífico, cuando varios pilotos de combate de la Marina de los Estados Unidos intentaron interceptar un OVNI que volaba a velocidades extraordinarias. Sin embargo, los sistemas de radar y comunicación de los aviones fueron interrumpidos, como si el OVNI tuviera la capacidad de interferir en la tecnología humana.
¿Qué Significa esto para la Ciencia?
Las declaraciones de Elizondo plantean preguntas importantes sobre la naturaleza de estos objetos y lo que significa su existencia para nuestra comprensión del universo. La idea de que estos OVNIs están utilizando tecnología antigravedad sugiere que podrían provenir de civilizaciones mucho más avanzadas que la nuestra, capaces de manipular las fuerzas fundamentales del cosmos.
No obstante, muchos científicos aún son escépticos con respecto a estas afirmaciones. Aunque las maniobras de los OVNIs pueden ser desconcertantes, algunos argumentan que podrían existir explicaciones naturales o tecnológicas que aún no comprendemos completamente. Sin embargo, Elizondo insiste en que los datos recopilados durante su tiempo en el Pentágono son suficientes para demostrar que algo fuera de lo común está ocurriendo.
En su libro, Elizondo también advierte sobre la necesidad de continuar investigando estos fenómenos desde una perspectiva científica seria y sin prejuicios, argumentando que si estos objetos realmente poseen capacidades antigravedad, podrían representar una amenaza potencial para la seguridad global o, al menos, para la soberanía aérea.
¿Qué nos Espera en el Futuro?
El nuevo libro de Luis Elizondo, “Inminente: Dentro de la búsqueda de OVNIs por parte del Pentágono”, ha renovado el interés público en el fenómeno de los OVNIs y ha generado un debate sobre las implicaciones de sus declaraciones. Las afirmaciones sobre la tecnología antigravedad utilizada por estos objetos voladores abren la puerta a nuevas investigaciones, y quizás en un futuro no muy lejano, la ciencia logre desentrañar el misterio detrás de estos avistamientos.
Hasta entonces, el misterio de los OVNIs sigue siendo uno de los enigmas más fascinantes de nuestro tiempo. Mientras algunos celebran estas revelaciones como un indicio de que no estamos solos en el universo, otros esperan que la ciencia continúe explorando con rigor estas observaciones, ya sea para confirmar o desmentir las teorías propuestas.
