Armadura de proteína innovadora resiste proyectiles supersónicos
Investigadores de la Universidad de Kent han desarrollado un material resistente a los impactos a base de proteínas que es superior a los que se utilizan en los chalecos antibalas modernos. En 2016, descubrieron una propiedad sorprendente de la molécula de proteína talin, que cambia su estructura bajo carga: se encoge y absorbe la energía del impacto. Esto le permite sobrevivir y proteger las células en caso de un golpe fuerte.
Los científicos colocaron moléculas de talina en un hidrogel y luego polimerizaron la sustancia y obtuvieron un material llamado TSAM. Durante las pruebas, resultó que pudo detener un proyectil que volaba a velocidades de hasta 1,5 km/s sin colapsar. Esto es mucho más rápido que los proyectiles de las armas de fuego (0,4-1 km/s), y cinco veces la velocidad del sonido. Incluso la mayoría de los objetos en el espacio vuelan a una velocidad menor, del orden de 1 km/s.
Más interesante aún, TSAM absorbe cuando golpea un proyectil, mientras que no se rompe y causa un daño mínimo al proyectil. Por lo tanto, puede usarse no solo para detener un objeto volador, sino también para atraparlo. Esto es extremadamente útil, por ejemplo, para cazar basura espacial con fines científicos o para interceptar las últimas armas enemigas para estudiarlas. TSAM puede soportar fácilmente proyectiles diminutos de un micrómetro de largo y metralla de aluminio grande.
Actualmente, los autores del desarrollo están estudiando la posibilidad de utilizar TSAM en armaduras y equipos militares. Los primeros experimentos mostraron resultados positivos, este material no solo es más fuerte, sino también más duradero que la armadura de cerámica o metal.