Avistamientos OVNI en Washington y Baltimore: Testimonios de una avalancha de Observaciones en 1966
En los días 31 de julio y 1 de agosto de 1966, una serie de avistamientos de objetos no identificados (OVNI) causaron conmoción en el área general de Washington y Baltimore. Estos eventos capturaron la atención de los residentes y la policía local, dejando una huella de incertidumbre y asombro en la región.
Uno de los primeros informes provino de la policía del condado de Prince Georges, quienes observaron objetos iluminados maniobrando de manera errática en el cielo. Mientras tanto, en la urbanización Country Ridge en Baltimore, los residentes fueron despertados por los ladridos de los perros, solo para presenciar un objeto flotante con forma de huevo, adornado con luces intermitentes en la parte superior e inferior. Este objeto, según informes del Baltimore News-American del 1 de agosto de 1966, emitía un fuerte zumbido o gemido, agregando un aire de misterio al suceso.
La noche del 1 de agosto, el físico Vasil Uzunoglu, experto en microelectrónica, se encontraba conduciendo hacia el norte y el este por el Capital Beltway de Washington, DC, alrededor de las 10:55 pm (EDT). Mientras pasaba cerca de la Base de la Fuerza Aérea Andrews, presenció un evento que desafiaría su comprensión. Desde la ventana izquierda de su automóvil, observó cómo una luz descendía del cielo, pareciendo flotar brevemente antes de moverse rápidamente hacia el este. Minutos más tarde, otro objeto, descrito por Uzunoglu como alargado “como un submarino”, descendió sobre una casa cercana. Esta vez, el objeto estaba mucho más cerca y parecía tener el tamaño de la propia casa. El Dr. Uzunoglu pudo observar detalles de la estructura del OVNI, incluida una luz roja en la parte superior y una superficie inferior con luces rojas y una gran luz amarilla giratoria.
En su testimonio al NICAP, Uzunoglu describió el objeto con detalle, destacando una región parecida a un ojo, con dos regiones amarillas distintas y una parte inferior en movimiento. Sin embargo, su encuentro fue efímero, ya que el objeto desapareció en cuestión de segundos, moviéndose a una velocidad vertiginosa hacia el sur.
Estos relatos, entre muchos otros, contribuyeron a una avalancha de avistamientos que dejaron a la comunidad perpleja y buscando respuestas. Aunque los eventos de 1966 siguen siendo un misterio sin resolver, continúan fascinando a aquellos interesados en los fenómenos inexplicables que a veces llenan nuestros cielos nocturnos.