Científicos pueden haber pasado por alto señales de vida extraterrestre inteligencia
Durante más de medio siglo, los esfuerzos de los astrónomos por descubrir señales de vida extraterrestre han resultado desafiantes, a pesar de la creciente convicción de que los elementos necesarios para la vida se encuentran dispersos en todo el universo. La búsqueda de inteligencia extraterrestre (SETI, por sus siglas en inglés) ha empleado principalmente telescopios de un solo plato para escanear el cosmos en frecuencias superiores a 1 GHz, centrándose en las tecnofirmas: emisiones electromagnéticas que podrían indicar la presencia de civilizaciones avanzadas más allá de nuestro planeta.
No obstante, se está abriendo un nuevo camino en esta búsqueda, dirigido a explorar la ventana de radio menos investigada, por debajo de 1 GHz. Esta estrategia se basa en la premisa de que una civilización extraterrestre podría intentar comunicarse a través de señales que se diferenciarían del ruido de fondo natural.
Durante décadas, la radioastronomía ha sido un pilar en la búsqueda de vida extraterrestre, explorando señales de radio de banda estrecha que podrían ser emisiones intencionales o incluso fugas inadvertidas de tecnologías alienígenas. Sin embargo, recientemente, los científicos han ampliado su espectro de búsqueda, incluyendo frecuencias más bajas, entre 110 y 190 MHz, que anteriormente habían sido menos exploradas debido a desafíos técnicos como la interferencia ionosférica.
Un estudio reciente liderado por el profesor Evan Keane del Trinity College Dublin, en colaboración con el proyecto Breakthrough Listen y el Observatorio Espacial Onsala, ha demostrado la viabilidad de esta nueva estrategia. Utilizando las estaciones LOFAR en Irlanda y Suecia, el equipo examinó 1.6 millones de sistemas estelares identificados por misiones espaciales.
A pesar de no haber detectado señales concluyentes de vida extraterrestre inteligente, este enfoque renovado ha mostrado un compromiso sólido para explorar nuevos segmentos del espectro de radio. Además, las mejoras planeadas para el conjunto LOFAR indican un futuro prometedor para la comunidad SETI, manteniendo viva la esperanza de un eventual descubrimiento que expanda nuestra comprensión sobre la vida más allá de la Tierra.