Descubren danza cósmica: Seis planetas orquestan una sincronizada coreografía alrededor de una estrella distante
Científicos han hecho un fascinante descubrimiento que podría cambiar nuestra comprensión sobre cómo los sistemas planetarios se organizan y evolucionan en el cosmos. Una nueva investigación revela la existencia de seis planetas que orbitan en torno a una estrella distante, entrelazados en una danza cósmica sincronizada.
Ubicados aproximadamente a unos 100 años luz de distancia en la constelación de Coma Berenices, estos mundos recién hallados poseen una masa cercana a un 20% menor que la de nuestro Sol. Sin embargo, no solo difieren en tamaño y composición de los planetas de nuestro sistema solar, sino que además exhiben una coordinación en sus movimientos que ha intrigado a los expertos.
Según el equipo de investigación de la Universidad de Chicago, encabezado por el doctor Rafael Luque, estos planetas muestran una relación en el tiempo que cada uno tarda en orbitar alrededor de su estrella. Este fenómeno, conocido como resonancia, sugiere una compleja armonía orbital entre estos cuerpos celestes que ha perdurado a lo largo de miles de millones de años.
A pesar de que se esperaría que esta resonancia sea algo común en sistemas planetarios, solo alrededor del 1% de los sistemas observados muestran esta sincronización entre sus planetas. Los científicos plantean que este fenómeno podría ser mucho más frecuente, pero que diversos eventos cósmicos, como la formación de planetas masivos o impactos de meteoritos, podrían haber distorsionado las órbitas en sistemas como el nuestro.
Estos exoplanetas, denominados “sub-Neptunos”, se encuentran en proximidad a su estrella, con temperaturas que oscilan entre 170 y 650 grados Celsius. Sus diámetros son dos o tres veces mayores que el de la Tierra, pero más pequeños que los de Neptuno. Aunque aún se desconoce su composición exacta, se presume que podrían tener núcleos sólidos de roca, hielo o incluso hierro, envueltos por hidrógeno y helio.
El descubrimiento de estos mundos coordinadamente sincronizados fue posible gracias a observaciones detalladas realizadas por el satélite Tess de la NASA, que detectó cambios en el brillo de la estrella HD110076. Datos posteriores recopilados por el satélite Cheops de la Agencia Espacial Europea confirmaron las órbitas interrelacionadas de estos planetas.
El equipo científico se encuentra emocionado por la posibilidad de explorar estos subneptunos en mayor detalle, ya que, al compartir una misma estrella brillante, ofrecen una oportunidad única para investigar cómo y por qué difieren entre sí, sin la influencia de diversos factores externos como diferentes orígenes o materiales de partida.
El hallazgo de esta danza planetaria coordinada abre un nuevo capítulo en la búsqueda y comprensión de los sistemas planetarios más allá del nuestro, ofreciendo una ventana para descubrir los misterios de la formación y evolución de planetas en el vasto universo.
