El Enigma de Diciembre de 1973: El dia que Europa fue testigo de dos avistamientos OVNIs inexplicables
La noche del 10 de diciembre de 1973 quedó marcada en los registros ufológicos europeos como una de las más intrigantes del siglo XX. Dos avistamientos separados por cientos de kilómetros, pero unidos por detalles técnicos inexplicables, desconcertaron a testigos y autoridades. En Francia y Alemania, objetos voladores no identificados exhibieron comportamientos y características que desafían las explicaciones convencionales, reavivando el debate sobre la existencia de fenómenos aéreos anómalos.
El Avistamiento en Ouzoues-sur-Loire, Francia
Aproximadamente a las 6:20 pm, en la localidad francesa de Ouzoues-sur-Loire, una pareja de 50 años, junto con otros testigos y gendarmes, observaron un objeto volador de forma cónica, de aproximadamente 5 metros de altura, suspendido a solo 20 metros del suelo. Según los informes, el OVNI era completamente silencioso y se desplazaba en dirección suroeste. La ausencia de ruido y su proximidad al suelo descartaron la posibilidad de que se tratara de una aeronave convencional o un fenómeno meteorológico conocido.
El Encuentro en Hochries, Alemania: Una Respuesta Inesperada
Dos horas más tarde, alrededor de las 8:30 pm, en las montañas de Hochries, cerca de la frontera entre Austria y Baviera, Friedrich Lennartz y Peter Zettel vivieron una experiencia aún más inquietante. Tras disparar un cohete de señal rojo para llamar la atención de un objeto ovoide multicolor que flotaba cerca de una estación de esquí, el OVNI respondió de manera inusual. El objeto, estimado en 9 metros de diámetro y entre 12 y 14 metros de altura, presentaba una cúpula amarilla en su parte superior y cuatro filas de luces de colores (roja, verde, azul y blanca) que giraban en sentido contrario a las agujas del reloj.
En un momento crítico, el OVNI cambió a un rojo intenso, realizó un giro de 90 grados y se aceleró hacia los testigos, cubriendo una distancia de 5 a 6 kilómetros en apenas 10 segundos. Durante el encuentro, los hombres experimentaron interferencias en su radio de onda corta, mientras sus perros, visiblemente alterados, gemían para entrar a la cabaña. El objeto permaneció en la zona durante dos horas antes de ascender abruptamente a una velocidad vertiginosa.
Conclusión: Un Misterio que Perdura
Estos dos incidentes, documentados en informes oficiales y testimonios detallados, siguen siendo analizados por investigadores de fenómenos aéreos no identificados. La precisión de las descripciones, la corroboración múltiple de testigos y los efectos físicos registrados (como las interferencias electromagnéticas) refuerzan la teoría de que Europa fue testigo de eventos aéreos excepcionales aquella noche. Medio siglo después, el enigma de diciembre de 1973 sigue sin una explicación definitiva.
Referencia
Richard Hall, The UFO Evidence (Volume 2), p. 47)