La pintura verde viva absorberá dióxido de carbono y producirá oxígeno.
Investigadores de la Universidad de Surrey han logrado dar vida al concepto de una capa viva basada en bacterias que pueden combatir pasivamente el exceso de dióxido de carbono en la atmósfera. Para ello, los científicos utilizaron cianobacterias, que absorben carbono durante la fotosíntesis y crean nuevos compuestos orgánicos, aumentando su masa. El resultado es un revestimiento con capacidad de regenerarse en caso de pérdida de parte de su volumen; para ello sólo se necesita luz solar, humedad y carbono de la atmósfera.
Con base en los resultados de la búsqueda, los científicos eligieron la bacteria Chroococcidiopsis cubana, un tipo de alga verdiazul. Es un extremófilo, es decir, tolera fácilmente ambientes ácidos o salados, sequías y sobrecalentamiento, exposición a la radiación y sobrevive a otros factores desfavorables. Hay sugerencias de que si se crea el entorno nutricional adecuado y una protección básica, estas bacterias podrán vivir incluso en Marte.
Los investigadores crearon una capa porosa de polímeros a base de agua que se secó, se sembró con cianobacterias y se rehidrató. Dejaron que las cianobacterias crecieran libremente durante un mes y durante este período no se detectó ninguna disminución en su actividad. El material vivo absorbió un promedio de 0,31 gramos de dióxido de carbono y generó hasta 0,4 gramos de oxígeno por gramo de biomasa por día como subproducto.
Este biorevestimiento es experimental y en el futuro será posible crear materiales con propiedades específicas a partir de él. Por ejemplo, pintura viva para estructuras exteriores. Las cianobacterias son fáciles de modificar mediante ingeniería genética para obtener cepas con los parámetros deseados.