La seda de insectos demostró ser un excelente material para reparar los nervios dañados
Científicos austriacos y británicos han probado con éxito un nuevo material médico: un andamio para la reparación de nervios. Las tecnologías existentes no permiten implantar secciones de una fibra nerviosa de más de 3 cm, ya que los nervios tomados de otras partes del cuerpo no pueden arraigarse en un nuevo lugar sin una base sólida. Las estructuras tubulares hechas de seda combinada se convirtieron en esa base.
Los científicos utilizaron el hilo de seda del gusano de seda y la telaraña de las arañas de la especie Trichonophila edulis. Además de la resistencia y la flexibilidad, estos materiales se distinguen por una buena biocompatibilidad, no provocan rechazo por parte del sistema inmunitario. Las propiedades de la seda difieren de las de los diferentes insectos, por lo que los científicos construyeron una base circular de tubos de seda de araña y llenaron el espacio entre los anillos con seda de gusano de seda.
Dentro de estos tubos, las neuronas pueden crecer hasta crear estructuras del tamaño adecuado, lo que permite reparar las conexiones nerviosas de cualquier longitud. El proceso es fácil de controlar debido al material poroso de la seda: a través de él puede ingresar nutrientes y eliminar los desechos. Y también agregue sustancias biológicamente activas al marco para influir en los nervios en el proceso de su crecimiento.
