Los biólogos están preocupados por lo que se vende en Europa bajo la apariencia de caviar negro.
Un equipo de investigadores de varios países europeos analizó 150 tipos de productos comerciales comercializados como “caviar de esturión” y concluyó que este nicho está lleno de falsificaciones. La situación es muy confusa, ya que los reguladores europeos ayudan indirectamente a los fabricantes deshonestos al descuidar sus responsabilidades. Se cree que el problema de la caza furtiva se limita a los países en desarrollo, pero en este caso los problemas se identifican en el corazón de Europa.
Según la Convención sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestres, en Europa sólo hay cuatro especies de esturión de las que se obtiene el caviar. Se encuentran en el Danubio y el Mar Negro, por lo que hay una lista limitada de países que producen caviar: Bulgaria, Ucrania, Serbia y Rumania. Al mismo tiempo, está prohibido extraer caviar de peces que viven en la naturaleza: se vende caviar de esturión de piscifactorías.
Un análisis de productos comerciales de tiendas europeas mostró que el 29% de los fabricantes imprimieron deliberadamente información falsa en las etiquetas sobre el origen del caviar. En el 32% de los casos se registró un engaño directo, cuando se obtuvo en las granjas caviar supuestamente exótico “salvaje”. Otro 21% de los productos, tras el análisis de ADN, resultó ser caviar de esturión salvaje, incluidas aquellas especies de las que está prohibido obtener caviar. Finalmente, tres muestras resultaron ser caviar de perca y bagre.
El estudio fue publicado en la revista Current Biology.
