Marte Bajo Fuego: Estiman que Meteoritos Golpean el Planeta Rojo a una Tasa Sorprendente
Un equipo internacional de investigadores, codirigido por la Escuela Politécnica Federal de Zúrich (ETH) y el Colegio Imperial de Londres, ha obtenido la primera estimación precisa de los impactos globales de meteoritos en Marte utilizando datos sísmicos. Sus hallazgos revelan que entre 280 y 360 meteoritos golpean Marte cada año, formando cráteres de más de 8 metros de ancho.
Una Nueva Herramienta para Medir Impactos
“Esta tasa fue aproximadamente cinco veces mayor que el número estimado a partir de imágenes orbitales únicamente. Alineados con imágenes orbitales, nuestros hallazgos demuestran que la sismología es una herramienta excelente para medir las tasas de impacto”, comentó Géraldine Zenhäusern, de ETH.
Los investigadores emplearon los datos del sismómetro desplegado por el módulo de aterrizaje InSight de la NASA en Marte. Esta misión, que terminó a finales de 2022 debido a la acumulación de polvo en sus paneles solares, duró más de cuatro años y registró valiosa información sísmica del planeta rojo.
Detección de Impactos a Través de Señales Sísmicas
Al registrar una señal atmosférica acústica específica, generada cuando los meteoritos entran en la atmósfera marciana, los investigadores pudieron relacionar seis eventos sísmicos detectados en las proximidades de la estación con igual número de impactos meteóricos identificados previamente. Estos seis eventos sísmicos pertenecen a un grupo mayor de sismos marcianos, llamados eventos de muy alta frecuencia (VF).
Debido a la hipervelocidad a la que ocurre la colisión del meteorito con la superficie planetaria, los eventos de muy alta frecuencia tienen una duración de apenas 0,2 segundos o menos, lo que permite diferenciarlos de movimientos tectónicos similares. Al analizar los espectros de martemotos, se identificaron otros 80 sismos que ahora se cree fueron causados por impactos de meteoritos.
Grandes Impactos y Confirmaciones Orbitales
En 2021, un gran terremoto distante registrado por el sismómetro de InSight repercutió en una señal sísmica de banda ancha en todo el planeta. La teledetección asoció este terremoto con un cráter de 150 metros de ancho. El equipo pudo confirmar sus conjeturas con la nave espacial Mars Reconnaissance Orbiter (MRO), que encontró un segundo cráter nuevo de más de 100 metros de diámetro coincidente con el momento y la ubicación del evento sísmico registrado por InSight.
A partir de estos datos, el equipo comenzó a estimar el número de impactos de meteoritos pequeños mediante la aparición de terremotos especiales de alta frecuencia. “Si bien los nuevos cráteres se pueden ver mejor en terrenos llanos y polvorientos, donde realmente destacan, este tipo de terreno cubre menos de la mitad de la superficie de Marte. El sensible sismómetro InSight, sin embargo, pudo escuchar cada impacto dentro del alcance del módulo de aterrizaje”, agregó Zenhäusern.
Comparación con la Tierra y Futuras Implicaciones
Los científicos explican que cada año caen a la Tierra aproximadamente 17.000 meteoritos, pero la mayoría se desintegran al entrar en la atmósfera terrestre. En Marte, la atmósfera es 100 veces más delgada, lo que deja su superficie expuesta a impactos de meteoritos más grandes y frecuentes.
“Estimamos los diámetros de los cráteres a partir de la magnitud de todos los terremotos de VF y sus distancias, y luego los usamos para calcular cuántos cráteres se formaron alrededor del módulo de aterrizaje InSight a lo largo de un año. Luego extrapolamos estos datos para estimar la cantidad de impactos que ocurren anualmente en toda la superficie de Marte”, señaló Natalia Wójcicka.
Según los nuevos datos, un cráter de 8 metros aparece en algún lugar de la superficie de Marte casi todos los días y un cráter de 30 metros ocurre aproximadamente una vez al mes. Dado que los impactos a hipervelocidad causan zonas de explosión mucho más grandes que el cráter en sí, conocer el número exacto de impactos es crucial para la seguridad de futuras misiones robóticas y humanas al planeta rojo. La investigación se publicó recientemente en Nature Astronomy, subrayando la importancia de estos hallazgos para el futuro de la exploración marciana.